Desde el inicio de la crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19, la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO), con quien BIOTECYL colabora, está siguiendo muy de cerca el impacto tanto sanitario como económico que esta situación de excepcionalidad está generando en la sociedad y la economía española.

Desde la asociación han trasladado, tanto al Ministerio de Sanidad, al de Ciencia e Innovación y al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, su apoyo a las medidas adoptadas por el Gobierno de España para intentar minimizar el impacto negativo de la crisis en las empresas españolas, así como las medidas extraordinarias que se han adoptado para impulsar la investigación y la innovación en nuestro país.

Desde que se comenzase a valorar el cierre total de la economía, han estado en contacto con los distintos ministerios para trasladarles que la biotecnología y las ciencias de la vida, debían estar en el listado de actividades industriales declaradas como servicios esenciales, ya que, las características de nuestra actividad (animalarios, líneas celulares, procesos de fermentación, etc.) requerían el mantenimiento de servicios mínimos esenciales.

Ante el anuncio del sábado, han mantenido el contacto permanente con el Gabinete del Ministro de Ciencia e Innovación para intentar que se tuviesen en cuenta las necesidades de nuestro sector cuya materia prima son los sistemas biológicos y organismos vivos, y con un impacto directo en la investigación del COVID-19, pero también con numerosos impactos en la salud y en la alimentación de las personas.

En este contexto, analizado el impacto del Real Decreto Ley (RDL) del 29 de marzo del 2020 que regula las actividades esenciales en esta crisis para dar respuesta a la inquietud de muchos de nuestros socios y de la comunidad biotecnológica en general, consideramos que la mención específica de la biotecnología supone una buena noticia para el sector que pone en valor el trabajo de la comunidad biotecnológica ante esta emergencia sanitaria.

Además, consideramos que el articulado del RDL permite al sector biotecnológico continuar manteniendo las actividades críticas que requieren de la presencia física de los trabajadores, bien en base a las actividades consideradas como esenciales, supuestos 2, 4, 9 o 23 del anexo, o bien definiendo un número mínimo de plantilla o turnos de trabajo estrictamente imprescindibles para mantener la actividad indispensable, en base al artículo 4.

Desde BIOTECYL queremos agradecer una vez más a ASEBIO su compromiso de colaboración con el Gobierno de España, tanto con el Ministerio de Ciencia e Innovación como con el de Sanidad, el de Asuntos Económicos y Transformación Digital, y todos aquellos departamentos ministeriales que en estos momentos tan duros trabajan para que el impacto de la epidemia sea el menor posible.

Todos nuestros socios disponen de conocimiento, experiencia y capacidades para dar respuestas a esta la crisis del COVID-19. Por ello, es más necesario que nunca proteger al sector biotecnológico de las consecuencias de esta crisis.

BIOTECYL agrupa a 28 entidades y representa al conjunto del sector biotecnológico de Castilla y León. Entre sus socios destacan empresas, asociaciones, fundaciones, universidades, centros tecnológicos y de investigación que desarrollan sus actividades de manera directa o indirecta en relación con la biotecnología en Castilla y León y con un impacto directo en la investigación contra el virus SARS-2 (vacunas, diagnóstico y tratamiento).